El desafío
Cuando la complejidad se convierte en el enemigo del cumplimiento
Observamos que muchos usuarios caían en intentos de suplantación de identidad en sus correos electrónicos, a pesar de que esa habilidad debería haber sido una de las primeras que dominaron.
Las Escuelas Franklin ya estaban comprometidas con la capacitación en ciberseguridad, utilizando KnowBe4 para capacitar a su personal. Sin embargo, a pesar de contar con un programa de concientización sobre seguridad, se enfrentaban a una desconexión crítica entre la capacitación y su aplicación práctica.
Los principales desafíos fueron:
- Baja adopción por parte de los empleados Debido a las largas y complejas tareas de capacitación
- Mala implementación de habilidades a pesar de haber completado los módulos de formación
- Problemas de comprensión del usuario con formatos de lecciones demasiado complicados
- Susceptibilidad continua a intentos de phishing entre personal capacitado
- Falta de aplicación práctica de habilidades supuestamente dominadas
Lo más preocupante fue la diferencia entre la finalización de la capacitación y el comportamiento de seguridad real. El personal completaba la capacitación obligatoria, pero seguía siendo víctima de las mismas amenazas que el programa pretendía prevenir.
El entorno educativo presentó complicaciones adicionales: los maestros y administradores ya tenían que hacer malabarismos con horarios exigentes, lo que hacía que la prolongada capacitación en ciberseguridad pareciera una carga más en lugar de una valiosa oportunidad de desarrollo profesional.
Las escuelas de Franklin necesitaban una solución que no sólo educara sino que realmente cambiara el comportamiento: una capacitación con la que el personal participara voluntariamente y aplicara consistentemente en su trabajo diario.